El ámbar y el larimar: los tesoros de la tierra dominicana
Pocas naciones pueden presumir de guardar bajo su tierra dos tesoros que el resto del mundo admira. La República Dominicana es una de ellas: el ámbar, resina fosilizada que guarda insectos de hace millones de años, y el larimar, una piedra azul que no existe en ningún otro lugar del planeta. Dos gemas distintas, con historias distintas, que comparten un mismo origen: el suelo dominicano. Ambas se extraen de forma artesanal, se tallan a mano y se convierten en joyas que viajan por el mundo entero. Conocerlas es conocer una parte de la historia natural y cultural del país, porque en cada pieza hay millones de años de geología y generaciones de trabajo dominicano. El ámbar: un bosque de hace millones de años El ámbar dominicano es resina fosilizada de árboles de algarrobo que vivieron hace millones de años. Cuando esa resina se endureció, atrapó en su interior insectos, hojas y pequeños animales, conservándolos como en una cápsula del tiempo. Las piezas más famosas tienen entre quince...