Entradas

Entrada destacada

La Ciudad Colonial de Santo Domingo: la ciudad primada que guarda el origen de América

Imagen
Caminar por la Ciudad Colonial de Santo Domingo es caminar por el lugar donde empezó la historia del Nuevo Mundo. Sus calles empedradas, sus iglesias y sus plazas guardan más de cinco siglos de historia. No es un museo al aire libre: es un barrio vivo, donde la gente vive, trabaja y celebra. Por eso la UNESCO la declaró Patrimonio Mundial: es la primera ciudad europea permanente de América. Para los dominicanos es mucho más que un destino turístico: es la cuna de su cultura. Allí se levantaron la primera catedral, la primera universidad y el primer hospital de América, y allí se cruzaron por primera vez las culturas taína, europea y africana que forman la identidad dominicana. La fundación de la ciudad primada La historia de Santo Domingo comenzó en la desembocadura del río Ozama, un lugar estratégico para el comercio y la navegación. El primer asentamiento se levantó en la margen oriental del río en 1496 y fue fundado por Bartolomé Colón en 1498, por orden de los Reyes Católicos. ...

Ámbar y larimar: los tesoros de piedra de República Dominicana

Imagen
Pocas tierras del mundo guardan dos piedras preciosas tan singulares como las de República Dominicana: el ámbar, una resina dorada que atrapó insectos y flores hace millones de años, y el larimar, una piedra azul como el mar Caribe que no se encuentra en ningún otro lugar del planeta. Juntas han dado vida a una artesanía de joyería que es orgullo nacional y sustento de cientos de familias. No son solo materia de museos: se extraen de sus montañas, se tallan en sus talleres y se convierten en joyas que llevan un pedazo de tierra dominicana a todo el mundo. El ámbar: un bosque fosilizado El ámbar dominicano es resina fosilizada del árbol extinto Hymenaea protera, un pariente antiguo del algarrobo. Hace millones de años, esa resina líquida se escurrió por los troncos y atrapó insectos, hojas, flores e incluso pequeños reptiles, hasta endurecerse bajo tierra y convertirse en piedra. Los estudios científicos más citados lo fechan entre 15 y 25 millones de años, del Oligoceno al Mioceno....

El perico ripiao: el merengue típico que nació en el Cibao y nunca dejó de sonar

Imagen
En una enramada del Cibao, cuando cae la tarde y el calor afloja, basta con que suene un acordeón para que todo el mundo sepa lo que viene: el perico ripiao. Las parejas se toman de la mano, la tambora marca el paso y la güira chispea sobre el ritmo. Es el merengue típico, la forma más antigua del merengue dominicano, y después de más de 180 años sigue sonando en los campos, en las fiestas patronales y en los escenarios de todo el país. El perico ripiao no es solo un ritmo para bailar: es la memoria sonora del campo dominicano. Aunque el merengue de orquesta conquistó las discotecas del mundo, el típico nunca se fue: se quedó en el Cibao y se renovó con cada generación de acordeonistas. Un ritmo que nació en los campos del Cibao El merengue típico se originó en el valle del Cibao, la región agrícola cercana a Santiago de los Caballeros, a mediados del siglo XIX. Las primeras menciones del merengue aparecen en la década de 1840, en vísperas de la Independencia, cuando los moralistas...

La literatura dominicana: poetas y escritores que marcaron la identidad nacional

Imagen
  Toda nación se cuenta a sí misma a través de sus escritores, y la República Dominicana tiene una literatura que ha acompañado cada etapa de su historia: la lucha por la independencia, la defensa de la identidad frente a las ocupaciones extranjeras y la denuncia social. Desde los versos patrióticos del siglo XIX hasta las novelas de la diáspora premiadas en el mundo entero, las letras dominicanas son uno de los tesoros culturales más valiosos del país. Los cimientos del siglo XIX El momento más espléndido de la poesía dominicana del siglo XIX lo conforman tres nombres: Salomé Ureña, José Joaquín Pérez y Gastón Fernando Deligne, considerados padres de la poesía nacional. En sus obras conviven tres vertientes: la patriótica, que canta a la patria; la indianista, que exalta al indígena quisqueyano; y la psicológica, que explora la vida interior. Deligne, introductor de la poesía de tema psicológico en el país, dejó en «Galaripsos» (1908) una de sus obras más celebradas. Era una l...

La gastronomía dominicana: el mangú, el sancocho y los sabores que identifican al país

Imagen
Dicen que a un país se le conoce por su mesa, y si eso es cierto, la República Dominicana se presenta con un plato de mangú en el desayuno, un sancocho humeante en la celebración y un arroz con habichuelas al mediodía. La cocina dominicana no es solo una lista de recetas: es el relato de tres pueblos —taínos, africanos y españoles— que se encontraron en una isla y crearon, fogón a fogón, una de las gastronomías más ricas y queridas del Caribe. Tres raíces en un solo fogón La gastronomía criolla nace de un crisol. De los taínos, los habitantes originarios de la isla, heredó productos como la yuca, la yautía, el ñame, el maíz y el casabe, el pan de yuca que alimentó a los primeros colonizadores y que hoy se vende en versiones gourmet. De los africanos esclavizados llegaron técnicas, sazones y platos a base de víveres majados. De los españoles, el arroz, el cerdo, los lácteos y las técnicas de guisado. Con el tiempo se sumaron aportes de las migraciones del Medio Oriente y de China, y ...

La bachata: de los barrios a Patrimonio de la Humanidad

Imagen
Hay ritmos que nacen en los salones y ritmos que nacen en la calle. La bachata pertenece a los segundos. Durante décadas fue mirada con desprecio, llamada música de pobres y relegada a los bares y colmados de los barrios más humildes. Hoy suena en discotecas de Madrid, en festivales de Asia y en las listas de éxitos de todo el mundo. El 11 de diciembre de 2019, la UNESCO inscribió la música y el baile de la bachata en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, el reconocimiento más alto que puede recibir una expresión cultural. Esta es la historia de cómo un género despreciado se convirtió en el mayor embajador musical de la República Dominicana. Una palabra que primero fue una fiesta Antes de designar un género musical, la palabra bachata nombraba una reunión animada, una fiesta informal en un patio o en una calle. El término, posiblemente de origen africano, designaba la juerga, el jolgorio y la parranda. En las primeras décadas del siglo XX, en Cu...

El carnaval dominicano: diablos cojuelos, comparsas y fiesta en cada pueblo

Imagen
Cada domingo de febrero, las calles de La Vega se llenan de colores, música y vejigazos. Miles de diablos con máscaras de papel maché, trajes brillantes llenos de lentejuelas, cascabeles y espejos, corren entre la multitud agitando sus vejigas de toro. Es el carnaval dominicano en su máxima expresión: una fiesta que mezcla herencias españolas y africanas, que se celebra en todo el país y que termina cada año el 27 de febrero, Día de la Independencia. Una fiesta con más de quinientos años Los historiadores sitúan el inicio del carnaval dominicano en La Vega Vieja, a comienzos del siglo XVI. Según las crónicas, en febrero de 1520, durante una visita de Fray Bartolomé de las Casas, los vecinos de la ciudad se disfrazaban de moros y cristianos y celebraban festejos que con el tiempo se convirtieron en el carnaval actual. Algunos estudiosos ubican festejos parecidos incluso antes, hacia 1510. En aquellos primeros tiempos, el carnaval era una celebración de influencia española: se repres...